Canal de distribución: aprende a desarrollar su eficiencia

En una empresa es una cuestión muy importante aprender a desarrollar la eficiencia en todos los aspectos. No hay duda de que uno de ellos es el canal de distribución, un factor que repercute muchos gastos a un negocio, por lo que es necesario poner en práctica lo que entendemos como “eficiencia”. A continuación, os mostramos cómo hacer eficiente un canal de distribución.

Planificar

Antes de elegir un canal de distribución, debemos realizar una planificación que esté dirigida a la estrategia comercial que vamos a llevar a cabo. Esta planificación dependerá de muchísimos elementos que varían según nuestra ubicación, el producto que vendemos, el tipo de sociedad que seamos, etc. Es muy importante comenzar con buen pie el proceso porque, de lo contrario, nos encontraremos con muchos problemas.

e-commerce: B2B, B2C, C2B, C2C

Definir mercado

El canal de distribución tiene que estar orientado a la actividad de la empresa, como hemos dicho antes. Por ello, el primer paso de nuestra planificación irá encaminado a la definición de nuestro e-commerce: B2B, B2C, C2B, C2C, etc. Elegido el tipo de comercio electrónico, el próximo paso será estudiar el mercado al que nos vamos de dirigir. Aquí es donde cobra relevancia el estudio de mercado.

Estudio de mercado

No hay empresa que siga a flote y no haya hecho un estudio de mercado antes de lanzarse al vacío. El estudio no te garantiza el éxito, pero reduce el fracaso en un porcentaje muy elevado, ya que se trata de un análisis exhaustivo del mercado al que nos vamos a dirigir, reflejando los siguientes valores:

– Prioridades de consumidores.
– Ubicación geográfica.
– Demanda del producto objeto.
– Precio de coste.
– Gastos, como el del canal de distribución.
– Ingresos estimados.
– Estudio del perfil del público objetivo.
– Competencia.
– Bienes complementarios y su demanda.

Pueden evaluarse muchos más valores a la hora de realizar un estudio de mercado, pero los principales son esos.

Situación del canal

Con todo lo anterior acordado, nos queda examinar a fondo el canal de distribución ideal para nuestro negocio, una decisión muy importante y que tiene que ser deliberada a fondo. Normalmente, para determinados canales de distribución, existe un canal al que denominamos “tipo” para cada tipo de negocio, aunque no es una verdad absoluta.
Es aquí donde tendremos que decidir si utilizar un canal “tipo” o recurrir a otro tipo de canal utilizado por otro producto u otra actividad. En el mundo de los negocios siempre ha habido innovadores, por lo que no os privéis de probar cosas distintas, siempre y cuando tengáis en cuenta los riesgos.

Situación del canal

Llegaremos a este punto que es concordia en casi toda empresa, ya que es difícil, a veces, elegir entre los dos. Podemos dejar el trabajo sucio a otros para que distribuyan el producto (indirecto) o hacerlo nosotros directamente, aunque sea más costoso, pero estableciendo una relación directa con el consumidor (directo).
En ocasiones, la actividad de la competencia nos ayuda a decidir cómo hemos de distribuir nuestro producto porque no es lógico optar por el indirecto, cuando todos nuestros rivales optan por el directo, algo le pasará al indirecto ¿No?
No obstante, no vendáis a la primera de cambio vuestras ideas porque es posible que haya un revolucionario/a dentro de vosotros y cambiéis el funcionamiento del negocio con esta decisión.

Estudia de cerca a la competencia

Esto lo haremos en el estudio de mercado, pero terminado éste no hay que dejar de observar todo lo que hacen. No me refiero a nivel obsesivo, sino a nivel didáctico o para progresar como empresa.